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Fin del soporte oficial de Microsoft Dynamics GP

Microsoft Dynamics GP pierde el soporte en 2029. Conoce el calendario oficial, los riesgos de esperar y cómo planificar tu migración a Business Central.
Imagen de Microsoft Visual Studio

Microsoft ha puesto fecha de caducidad a Dynamics GP. Después de más de tres décadas como uno de los ERPs más utilizados por pequeñas y medianas empresas en todo el mundo, el software que nació como Great Plains y que Microsoft adquirió a principios de los 2000 entra en su fase final. El soporte principal terminará el 31 de diciembre de 2029 y las últimas actualizaciones de seguridad se publicarán el 30 de abril de 2031.

No es un rumor ni una especulación. Microsoft publicó el anuncio oficial en septiembre de 2024 y lo actualizó en enero de 2025 para extender el plazo tres meses adicionales, permitiendo a sus clientes completar el cierre fiscal de 2029 con cobertura de soporte.

La compañía ha sido clara: no habrá vuelta atrás. Dynamics GP no recibirá nuevas funcionalidades, y su ecosistema de partners, integraciones y consultores especializados se irá reduciendo progresivamente a medida que la industria migre hacia plataformas en la nube.

Para las empresas que llevan años operando con GP —muchas de ellas con personalizaciones acumuladas, integraciones con terceros y procesos muy asentados— esta noticia plantea una decisión que no conviene postergar. No porque el sistema vaya a dejar de funcionar de un día para otro, sino porque las condiciones para migrar de forma ordenada, con buenos plazos y acceso a partners con experiencia, son mejores hoy que dentro de dos o tres años, cuando la demanda de proyectos de migración se concentre y los recursos se encarezcan.

En este artículo repasamos el calendario oficial, los riesgos concretos de quedarse en un ERP sin soporte, qué ofrece Business Central como alternativa y cómo planificar una migración sin sobresaltos.

Calendario oficial: las fechas que debes tener marcadas

Microsoft ha publicado un calendario claro con cuatro hitos que marcan el cierre progresivo de Dynamics GP. Conocerlos es imprescindible para dimensionar los plazos reales de cualquier proyecto de migración.

1 de abril de 2025 (ya cumplido). Fin de la venta de licencias perpetuas a nuevos clientes. Desde esta fecha ya no es posible adquirir la versión tradicional “en propiedad” de Dynamics GP. Los clientes existentes no se ven afectados y pueden seguir operando con normalidad.

1 de abril de 2026. Fin de la venta de licencias por suscripción a nuevos clientes. Se cierra definitivamente la puerta de entrada al producto. A partir de este momento, ninguna empresa nueva podrá contratar Dynamics GP en ninguna modalidad.

31 de diciembre de 2029. Fin del soporte principal. Microsoft dejará de publicar actualizaciones funcionales, paquetes de servicio, actualizaciones fiscales y regulatorias, y dejará de ofrecer soporte técnico. Esta es la fecha crítica para la mayoría de las empresas: a partir de aquí, el sistema deja de evolucionar y deja de adaptarse a los cambios normativos de cada país.

30 de abril de 2031. Fin de las actualizaciones de seguridad. Es el “end of life” definitivo. Desde esta fecha, cualquier vulnerabilidad que se descubra en el sistema quedará sin corregir. Operar con Dynamics GP después de este punto supone asumir un riesgo de seguridad que pocas auditorías o pólizas de ciberseguro van a tolerar.

Un matiz importante: los clientes actuales pueden seguir comprando licencias de usuario adicionales y módulos incluso después del cierre de nuevas ventas. Lo que desaparece es la inversión de Microsoft en el producto. No habrá nuevas funcionalidades, no habrá mejoras y, progresivamente, no habrá soporte.

Dicho de forma directa: Dynamics GP no se apaga, pero se congela. Y un ERP congelado en un entorno regulatorio, fiscal y tecnológico que cambia cada año es un problema que solo crece con el tiempo.

1 de abril de 2025
Fin de la venta de licencias perpetuas a nuevos clientes. Ya no es posible adquirir la versión "en propiedad" del software.
Cumplido
1 de abril de 2026
Fin de la venta de licencias por suscripción a nuevos clientes. Se cierra definitivamente la puerta de entrada a Dynamics GP.
Próximamente
31 de diciembre de 2029
Fin del soporte principal: se detienen las actualizaciones funcionales, paquetes de servicio, actualizaciones fiscales/regulatorias y el soporte técnico.
Fecha crítica
30 de abril de 2031
Fin de las actualizaciones de seguridad. A partir de esta fecha, Dynamics GP queda oficialmente fuera de servicio sin ningún tipo de parche ni corrección.
End of life

Un matiz importante: los clientes actuales pueden seguir comprando licencias de usuario adicionales y módulos incluso después del cierre de nuevas ventas. Lo que desaparece es la inversión de Microsoft en el producto. No habrá nuevas funcionalidades, no habrá mejoras y, progresivamente, no habrá soporte.

Dicho de forma directa: Dynamics GP no se apaga, pero se congela. Y un ERP congelado en un entorno regulatorio, fiscal y tecnológico que cambia cada año es un problema que solo crece con el tiempo.

⚠️ Importante para clientes existentes

Los clientes actuales pueden seguir utilizando sus licencias e incluso añadir usuarios más allá de 2026. Sin embargo, no habrá nuevas funcionalidades ni mejoras del producto. El software funcionará, pero dejará de evolucionar y, eventualmente, de recibir parches de seguridad.

Qué pasa si decides no migrar

Es tentador pensar que si el sistema funciona hoy, puede seguir funcionando unos años más sin problemas. Y técnicamente es cierto: Dynamics GP no dejará de arrancar el 1 de enero de 2030. Pero “funcionar” y “funcionar bien” son cosas muy distintas cuando hablamos de un ERP que sostiene la operativa financiera, contable y logística de una empresa.

Estos son los riesgos reales que se acumulan a medida que pasa el tiempo sin migrar.

Vulnerabilidades sin parche. Sin actualizaciones de seguridad, cada nueva vulnerabilidad que se descubra en el sistema quedará abierta de forma indefinida. Los atacantes conocen perfectamente los calendarios de fin de soporte y los aprovechan: un ERP sin parches es un objetivo prioritario para ransomware y accesos no autorizados. No es una posibilidad remota; es un patrón documentado que se repite cada vez que un producto empresarial pierde el soporte del fabricante.

Incumplimiento fiscal y regulatorio. En América Latina, las normativas tributarias cambian con frecuencia. Facturación electrónica, retenciones, reportes ante autoridades fiscales, cambios en tasas impositivas — todo esto requiere que el ERP se actualice. Sin actualizaciones regulatorias después de 2029, la empresa tendrá que buscar soluciones manuales o parches de terceros para cumplir con sus obligaciones. Además de ineficiente, es arriesgado: un error en la liquidación fiscal por un sistema desactualizado no exime de sanciones.

Integraciones que dejan de funcionar. El ecosistema alrededor de GP se está contrayendo. Proveedores de software de terceros ya han comenzado a retirar sus conectores con GP para concentrarse en plataformas con futuro. Cuando tu pasarela de pagos, tu CRM o tu plataforma de comercio electrónico dejen de mantener la integración con GP, te encontrarás buscando soluciones alternativas que cada vez serán más escasas y más caras.

Costes de mantenimiento crecientes. Mantener una infraestructura on-premises con un software en declive no sale gratis. Servidores, licencias de sistema operativo, backups, personal IT dedicado a un sistema que nadie más quiere tocar. A medida que el talento especializado en GP migre hacia Business Central u otras plataformas, encontrar un consultor que conozca el sistema será más difícil y más costoso. La ley de oferta y demanda no perdona.

La presión de los plazos. Este es quizá el riesgo más subestimado. Si miles de empresas en la región necesitan migrar antes de 2029, la disponibilidad de partners con experiencia en proyectos GP → Business Central se va a tensar. Los proyectos que hoy se planifican con calma en 12 o 16 semanas podrían requerir esperas de meses simplemente para conseguir un equipo disponible. Migrar antes no es solo una cuestión técnica; es una ventaja competitiva en acceso a recursos y capacidad de negociación.

Por qué migrar antes es migrar mejor

Hasta aquí hemos hablado de lo que se pierde al quedarse en un ERP sin soporte. Pero la migración no es solo un ejercicio defensivo. Para muchas empresas, es la oportunidad de resolver problemas operativos que llevan años arrastrando con GP y que habían asumido como normales.

Acceso real desde cualquier lugar. Con GP, trabajar fuera de la oficina implica VPNs, escritorios remotos o configuraciones que nunca terminan de funcionar bien. Un ERP en la nube permite que el director financiero revise los cierres desde su casa, que el equipo comercial consulte disponibilidad de inventario desde el móvil o que una operación con sedes en varios países trabaje sobre los mismos datos en tiempo real, sin depender de la infraestructura de un solo edificio.

Actualizaciones que no paralizan la operativa. Cualquier empresa que haya vivido una actualización de versión en GP sabe lo que implica: semanas de planificación, pruebas, paradas programadas y la tensión de que algo falle en el proceso. Los ERPs modernos en la nube se actualizan de forma automática y continua. Las mejoras llegan sin que el equipo de IT tenga que intervenir ni la empresa tenga que detener su actividad.

Información para tomar decisiones, no solo para registrar operaciones. GP cumple bien su función como sistema de registro, pero obtener información analítica en tiempo real requiere exportaciones manuales, hojas de cálculo y mucho tiempo de elaboración. Un ERP moderno integra herramientas de analítica y reporting que permiten construir dashboards, detectar tendencias y tomar decisiones basadas en datos actualizados, no en el informe que alguien preparó la semana pasada.

Automatización de tareas que hoy consumen horas. Conciliaciones bancarias, generación de asientos recurrentes, aprobaciones de compras, seguimiento de cobros — en GP, muchos de estos procesos dependen de pasos manuales o de personalizaciones que alguien desarrolló hace años y que nadie se atreve a tocar. Las plataformas actuales incorporan automatización nativa y, cada vez más, capacidades de inteligencia artificial que eliminan trabajo repetitivo y reducen errores.

Un ecosistema que crece en lugar de contraerse. Mientras el universo de soluciones compatibles con GP se encoge, los ERPs modernos cuentan con marketplaces de extensiones, conectores nativos con herramientas de productividad y una comunidad de desarrollo activa. Esto significa más opciones para ampliar funcionalidad, mejores integraciones con el software que ya usas y acceso a innovaciones que van llegando de forma continua.

Menor dependencia del equipo de IT interno. Mantener GP requiere servidores, bases de datos, copias de seguridad, gestión de parches y personal que conozca la plataforma. Con un ERP en la nube, buena parte de esa carga desaparece. El equipo de IT puede dedicar su tiempo a proyectos que aporten valor al negocio en lugar de a mantener con vida una infraestructura que solo envejece.

Y hay un factor que rara vez aparece en las comparativas técnicas pero que cualquier CFO entiende: cuanto antes se migra, antes se empieza a capturar ese valor. Cada mes que se retrasa la decisión es un mes más operando con las limitaciones del sistema antiguo, pagando su mantenimiento y acumulando deuda técnica. Las empresas que migran con tiempo a su favor eligen mejor, negocian mejor y ejecutan mejor.

Business Central: la ruta natural desde Dynamics GP

Microsoft no ha dejado a los usuarios de GP sin alternativa. Dynamics 365 Business Central es la plataforma que la compañía ha diseñado como sucesora directa, y lleva años invirtiendo en herramientas específicas para facilitar la transición desde GP.

¿Por qué Business Central y no otro ERP? Para empresas que ya operan dentro del ecosistema Microsoft la respuesta es bastante práctica. Business Central se integra de forma nativa con Outlook, Teams, Excel y Power BI. Los usuarios no cambian de mundo: cambian de herramienta dentro de un entorno que ya conocen. Eso reduce la curva de aprendizaje y acelera la adopción, que suele ser el punto donde más proyectos de migración se atascan.

A nivel funcional, Business Central cubre las mismas áreas que GP — contabilidad, compras, ventas, inventario, gestión de proyectos — pero con una arquitectura moderna que resuelve muchas de las limitaciones históricas del sistema anterior. Las actualizaciones llegan de forma automática dos veces al año con mejoras funcionales y mensualmente con correcciones, sin necesidad de paradas ni intervención del equipo técnico.

Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de Microsoft Copilot, que introduce capacidades de inteligencia artificial directamente en el ERP: previsiones de tesorería, conciliación bancaria asistida, descripciones automáticas de productos y sugerencias basadas en el análisis de datos históricos. No es ciencia ficción ni una promesa a futuro; es funcionalidad disponible hoy que GP nunca va a tener.

Para las empresas que por normativa interna o requisitos regulatorios necesitan mantener los datos en sus propios servidores, Business Central también ofrece una modalidad de despliegue on-premises. No es la opción que Microsoft prioriza — las capacidades de IA y algunas funcionalidades avanzadas solo están disponibles en la versión cloud — pero existe y es una vía válida para organizaciones que necesiten dar ese paso intermedio.

Un punto que conviene tener claro: migrar de GP a Business Central no es pulsar un botón de actualización. Son productos distintos con arquitecturas diferentes. Microsoft ofrece herramientas de migración que facilitan el traslado de datos maestros y transacciones de los módulos principales, pero las personalizaciones, los campos custom y las soluciones de terceros requieren un trabajo específico de análisis y adaptación. Esto no debería asustar a nadie — es lo esperable en cualquier cambio de ERP — pero sí refuerza la importancia de contar con un partner que conozca ambos mundos y que haya ejecutado este tipo de proyectos antes.

Y aquí es donde la elección del socio tecnológico marca la diferencia. No todos los partners de Microsoft tienen experiencia real en migraciones desde GP. Los que sí la tienen conocen los puntos críticos, saben qué datos migrar y cuáles archivar, y pueden anticipar los problemas antes de que aparezcan en producción.

AspectoDynamics GPBusiness Central
DespliegueOn-premises (servidores propios)Cloud nativo (también on-premises)
ActualizacionesManuales, costosas y disruptivasAutomáticas, semestrales + mensuales
Acceso remotoLimitado, requiere VPN o escritorio remotoNativo desde cualquier dispositivo y ubicación
Integración Microsoft 365Parcial, sin garantía de continuidadNativa con Teams, Outlook, Excel, Power BI
IA y automatización No disponible Microsoft Copilot integrado
SeguridadDependiente de la infraestructura del clienteCifrado, cumplimiento y parches de Microsoft Azure
Ecosistema de extensionesISVs en declive, integraciones caducandoAppSource con miles de extensiones activas
Soporte del fabricanteHasta 2029 (seguridad hasta 2031)Soporte continuo, producto en desarrollo activo
Coste total de propiedadServidores + IT + licencias + actualizacionesSuscripción mensual, infraestructura incluida

Cómo planificar la migración sin sobresaltos

Una migración de ERP no es un proyecto que se improvisa. Pero tampoco tiene por qué ser un proceso traumático si se aborda con método y con plazos razonables. Las migraciones más sencillas pueden completarse en 10 o 12 semanas. Las más complejas — con personalizaciones acumuladas durante años, integraciones con múltiples sistemas y operaciones en varios países — pueden necesitar seis meses o más. En ambos casos, la clave es la misma: empezar con una buena fotografía del punto de partida.

Auditoría del entorno actual. Antes de pensar en el destino hay que entender bien el origen. ¿Qué módulos de GP se utilizan realmente? ¿Qué personalizaciones se hicieron y cuáles siguen siendo necesarias? ¿Qué soluciones de terceros están activas? ¿Cuántos años de datos históricos hay acumulados y cuántos tienen valor operativo real? Muchas empresas descubren en esta fase que llevan años manteniendo personalizaciones que nadie usa o almacenando datos que podrían archivarse sin ningún impacto en la operativa diaria.

Definición de alcance y objetivos. Este es el momento de decidir qué se migra tal cual, qué se rediseña y qué se descarta. Es tentador querer replicar GP exactamente en Business Central, pero ese enfoque es uno de los errores más costosos que se pueden cometer. El proyecto de migración es la mejor oportunidad para simplificar procesos, eliminar flujos de trabajo obsoletos y aprovechar funcionalidades nativas de Business Central que en GP requerían desarrollo a medida.

Limpieza de datos. Migrar datos sucios a un sistema nuevo es empezar con el pie izquierdo. Registros duplicados, proveedores inactivos, clientes que llevan años sin movimiento, transacciones históricas que no aportan valor operativo — todo esto debe revisarse y depurarse antes de la migración. En la mayoría de jurisdicciones, conservar más de siete años de historial transaccional dentro del ERP activo tiene poco sentido práctico. El resto puede archivarse y consultarse por otras vías.

Ejecución con un partner que conozca ambos mundos. La migración de GP a Business Central tiene particularidades que solo conoce quien la ha hecho antes. No basta con ser experto en Business Central; hay que entender cómo funciona GP, cómo están estructurados sus datos, dónde se esconden las personalizaciones y qué problemas suelen aparecer durante el traslado. Un partner con experiencia real en este tipo de proyectos puede anticipar obstáculos que de otra forma aparecerían en las peores fases del proyecto.

Formación y gestión del cambio. Los usuarios llevan años trabajando con la interfaz de GP. Aunque Business Central tiene un diseño más moderno e intuitivo, el cambio genera resistencia. Invertir en formación antes del Go-Live — no después — es lo que marca la diferencia entre un arranque fluido y semanas de tickets de soporte y frustración. Identificar usuarios clave dentro de cada departamento y convertirlos en referentes internos del nuevo sistema acelera la adopción mucho más que cualquier manual.

Go-Live y período de estabilización. Elegir una fecha de arranque en un momento de menor actividad, mantener GP accesible en modo consulta durante las primeras semanas y tener un equipo de soporte dedicado durante el período de estabilización son precauciones básicas que evitan sustos innecesarios.

1

Auditoría del entorno actual

Revisa qué módulos de GP utilizas realmente, qué personalizaciones se han implementado, qué ISVs de terceros están activos y cuál es el volumen de datos históricos. Esta fotografía inicial es la base de todo el proyecto.

2

Definición de objetivos y alcance

Establece qué procesos se migrarán tal cual, cuáles se rediseñarán y qué personalizaciones realmente necesitas mantener. Es el momento de simplificar: no todo lo que existe en GP necesita replicarse.

3

Limpieza y preparación de datos

Elimina registros duplicados, inactivos u obsoletos. En la mayoría de jurisdicciones, conservar más de 7 años de historial transaccional ofrece poco valor. Una base de datos limpia acelera la migración y mejora el rendimiento del nuevo sistema.

4

Selección de partner y ejecución

Trabaja con un partner certificado de Microsoft que tenga experiencia demostrable en migraciones GP → Business Central. Solicita referencias, revisa su metodología y asegura que el equipo incluya formadores para tus usuarios.

5

Testing, formación y Go-Live

Realiza pruebas exhaustivas con datos reales, forma a los usuarios clave y planifica un Go-Live en un período de baja actividad. Mantén GP accesible como sistema de consulta histórica durante los primeros meses si es necesario.

Sobre los plazos

Las migraciones más sencillas pueden completarse en 10-12 semanas. Las más complejas —con múltiples personalizaciones, integraciones con terceros o volúmenes de datos muy elevados— pueden requerir 6 meses o más. La clave es empezar la planificación cuanto antes para no verse forzado a una migración acelerada.

El momento es ahora

Las fechas están puestas y no van a cambiar. Cada trimestre que pasa, el margen para planificar una migración ordenada se reduce. No se trata de correr, sino de no quedarse quieto.

Las empresas que empiecen a moverse ahora van a migrar con mejores condiciones: más disponibilidad de partners con experiencia, más capacidad de negociación en licenciamiento, más tiempo para limpiar datos, formar equipos y hacer las cosas bien. Las que esperen a 2028 o 2029 se van a encontrar con un cuello de botella de demanda, plazos comprimidos y menos margen para errores.

Si tu empresa opera con Dynamics GP, el primer paso no es firmar un contrato de migración. Es entender dónde estás: qué módulos usas, qué personalizaciones tienes, cuántos datos históricos necesitas conservar y cuál es la complejidad real de tu entorno. Con esa fotografía, cualquier decisión posterior se toma con criterio y no con urgencia.

En KCP Dynamics llevamos más de 20 años acompañando a empresas en América Latina en la implementación y evolución de soluciones Microsoft Dynamics. Somos Microsoft Solutions Partner, parte del programa FastTrack y contamos con equipos que conocen tanto GP como Business Central desde dentro. Hemos acompañado migraciones en sectores como retail, distribución, manufactura, servicios y sector financiero, y sabemos que no hay dos proyectos iguales.

Si quieres saber cuál es el estado real de tu entorno GP y qué implicaría una migración a Business Central, podemos ayudarte a evaluarlo sin compromiso. Es una conversación que vale la pena tener ahora, no cuando el reloj apriete.

 

¿Dynamics GP dejará de funcionar después de 2029? +

No, el software seguirá funcionando técnicamente. Sin embargo, a partir del 31 de diciembre de 2029 no recibirá actualizaciones funcionales, regulatorias ni soporte técnico. Las actualizaciones de seguridad se extienden hasta abril de 2031, pero después de esa fecha el sistema quedará completamente sin respaldo del fabricante.

¿Puedo seguir comprando licencias de GP si ya soy cliente? +

Sí, los clientes existentes pueden seguir adquiriendo licencias de usuario adicionales y módulos después de las fechas de corte de nuevas ventas. Lo que se cierra es la posibilidad de que nuevos clientes adquieran el producto.

¿Business Central es la única alternativa a Dynamics GP? +

No. Aunque Microsoft recomienda Business Central como ruta natural de migración, existen otras opciones como Oracle NetSuite, SAP Business One, Sage Intacct o Acumatica. La elección depende del tamaño de la empresa, el sector, los requisitos funcionales y el presupuesto disponible. Dicho esto, para empresas ya integradas en el ecosistema Microsoft, Business Central ofrece la ruta más directa y con menor fricción.

¿Cuánto cuesta migrar de GP a Business Central? +

El coste varía significativamente según la complejidad del entorno GP, el número de personalizaciones, el volumen de datos y las integraciones necesarias. Existen paquetes de migración estandarizados que parten de plazos de 10 semanas, pero cada proyecto es único. Lo recomendable es solicitar una auditoría diagnóstica a un partner certificado para obtener un presupuesto ajustado a tu situación.

¿Perderé mis datos históricos durante la migración? +

No, siempre que la migración se planifique correctamente. Los datos históricos pueden migrarse a Business Central, mantenerse accesibles en la base de datos original de GP en modo lectura, o consultarse mediante herramientas como Power BI. La estrategia de datos históricos debe definirse al inicio del proyecto.

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